PROLOGO
Me pregunto cómo será;
Despertarse y amarse a uno mismo, mirarse en el espejo y
no querer llorar, pesarse, ver el número y no querer morir, estar con amigos y
no sentirse menos, estar en público y no sentirse insegura, probarse ropa y no
sentirse gorda
Sólo me pregunto;
¿Cómo
será amar tu propia vida?
OTRO
DÍA DE COSTUMBRE
Como de costumbre mi madre resonaba con tres fuertes
golpes la puerta para avisarme que era hora de levantarme he ir a la escuela,
todo deseaba menos eso, pero realmente era una obligación así que me paré de la
cama, me bañe y fui directo a mi cuarto a cambiarme. Como siempre me mire en el
espejo, lo primero que sentí fueron ganas de llorar y asco de sólo ver en lo que
me había convertido por querer llenar mis vacíos con comida.
Cuando la clase de Química de la profesora Jane Umbridge
finalizó, tuve que salir al recreo y estar sola, como siempre y en todo lugar
lo estaba.
Mientras comía pasaban compañeros de la escuela
gritándome:
-Gorda
-Insignificante
-Nada lo haces bien
Y esto entraba directo a mi mente, como un punzón al
corazón pero aunque supiera que era cierto y no fuera la primera vez que lo
hacían seguía afectándome y más porque nunca descansaba que lo hicieran…Incluso
eso mismo hacía mi madre.
Camino a casa pase por un pequeña tienda y compre un
cuchilla, y luego de eso fui directo a mi casa. Entre, salude por obligación,
cerré de un portazo mí cuarto y comencé a llorar… Estaba tan harta del mundo,
sólo quería escapar de todo, de mis “amigos”, la basura de la escuela, los
pensamientos de mi cabeza, TODO. Realmente en este momento lo
único que deseaba era morir, así que saque la cuchilla del bolso y comencé a
cortarme...
Poco a poco fui viendo cómo se manchaba mi sabana con la
mezcla de la sangre que salía de mi brazo y las lágrimas que brotaban por mis
ojos. Y la verdad logré sentirme diferente, logré sacar lo que sentía
(temporalmente), y realmente el dolor que sentí fue muy poco, dado que lo que
sentía dentro era mucho más grande.
Al transcurrir de la noche pasé pésimo, con la revoltura
de mis lágrimas y pensamientos, pero entonces esos pensamientos me llevaron a
tomar una decisión, la decisión de empezar a hacerlo todo diferente, y sólo
basándome en MÍ.
LOGRÉ
HACER UN DÍA DIFERENTE
En la mañana decidí levantarme un poco más temprano para
irme caminando a la escuela y no tener que referir una sola palabra a mi madre,
me bañe y fui a cambiarme a mi pieza… Y lo que hice fue no mirar el espejo.
Luego de estar lista, salí rumbo a la escuela con mis
audífonos y mis útiles, así tal cual estaría todo el día, porque no estaba
dispuesta a escuchar ese mundo de criaturas detestables.
El día se fue rápido, tiempo después llegue a casa y lo
primero que encontré fue la poco apreciable de mi madre que como siempre tenía
algo para hacerme daño pero desde aquel día había decidido que buscaría un
lugar diferente en el cual pudiera estar tranquila y sola, aunque estar sola
con mis pensamientos es bastante peligroso.
Así que decidí salir sin decir nada y fui en busca de un
lugar acorde a mis condiciones y bueno lo encontré, era un parque y un rio,
ambos solitarios, tal como mi vida.
Tome asiento en el tronco de un árbol que parecía que
hace mucho lo habían cortado, saque mi computador, puse mi depresiva música… Y
bueno empecé a pensar ¿qué es de mi vida? ¿Cuánto valor tengo para el mundo?
¿Cuán importante soy para mi familia? Y poco a poco me fui respondiendo cada
una de estas preguntas sin necesidad de que nadie lo hiciera, y pude llegar a
la conclusión de que no tengo valor para nadie he incluso ni siquiera para mí,
pero sé que he intentado con todas mis fuerzas ser alguien que agrade a todos,
pero bueno ya no importa lo mucho que lo intente porque siempre seré la misma
chica inútil y ridícula…
Desde ese día el ir a este parque se convirtió en una de
mis rutinas, allí estaba sola con mis suicidas pensamientos y bueno con el
parque y el rio que poco a poco sólo yo los aprendí a valorar… Ellos
encontraron quien los acompañará pero ¿yo? Yo sólo seguí mi vida junto con mi
mente…
Y comencé a sentirme feliz conmigo y mi triste soledad
porque desde aquel día me di cuenta que mí felicidad no dependía de los demás
si no solo de mí, dependía de sentirme conforme con lo que hago y no luchar por
complacer a el resto, porque realmente JAMÁS lo estarán, jamás será
suficiente y en lo posible harán todo para hacerme daño… Así que comencé a
vivir la vida de una persona razonable y sobre todo una persona que había
decidido SER ella sin importar el mundo.
