martes, 2 de junio de 2015

Un cuento no muy fuera de lo normal...

PROLOGO
Me pregunto cómo será;
Despertarse y amarse a uno mismo, mirarse en el espejo y no querer llorar, pesarse, ver el número y no querer morir, estar con amigos y no sentirse menos, estar en público y no sentirse insegura, probarse ropa y no sentirse gorda
Sólo me pregunto;
¿Cómo será amar tu propia vida?

OTRO DÍA DE COSTUMBRE
Como de costumbre mi madre resonaba con tres fuertes golpes la puerta para avisarme que era hora de levantarme he ir a la escuela, todo deseaba menos eso, pero realmente era una obligación así que me paré de la cama, me bañe y fui directo a mi cuarto a cambiarme. Como siempre me mire en el espejo, lo primero que sentí fueron ganas de llorar y asco de sólo ver en lo que me había convertido por querer llenar mis vacíos con comida.
Cuando la clase de Química de la profesora Jane Umbridge finalizó, tuve que salir al recreo y estar sola, como siempre y en todo lugar lo estaba.
Mientras comía pasaban compañeros de la escuela gritándome:
-Gorda
-Insignificante
-Nada lo haces bien
Y esto entraba directo a mi mente, como un punzón al corazón pero aunque supiera que era cierto y no fuera la primera vez que lo hacían seguía afectándome y más porque nunca descansaba que lo hicieran…Incluso eso mismo hacía mi madre.
Camino a casa pase por un pequeña tienda y compre un cuchilla, y luego de eso fui directo a mi casa. Entre, salude por obligación, cerré de un portazo mí cuarto y comencé a llorar… Estaba tan harta del mundo, sólo quería escapar de todo, de mis “amigos”, la basura de la escuela, los pensamientos de mi cabeza, TODO. Realmente en este momento lo único que deseaba era morir, así que saque la cuchilla del bolso y comencé a cortarme...
Poco a poco fui viendo cómo se manchaba mi sabana con la mezcla de la sangre que salía de mi brazo y las lágrimas que brotaban por mis ojos. Y la verdad logré sentirme diferente, logré sacar lo que sentía (temporalmente), y realmente el dolor que sentí fue muy poco, dado que lo que sentía dentro era mucho más grande.
Al transcurrir de la noche pasé pésimo, con la revoltura de mis lágrimas y pensamientos, pero entonces esos pensamientos me llevaron a tomar una decisión, la decisión de empezar a hacerlo todo diferente, y sólo basándome en MÍ.

LOGRÉ HACER UN DÍA DIFERENTE
En la mañana decidí levantarme un poco más temprano para irme caminando a la escuela y no tener que referir una sola palabra a mi madre, me bañe y fui a cambiarme a mi pieza… Y lo que hice fue no mirar el espejo.
Luego de estar lista, salí rumbo a la escuela con mis audífonos y mis útiles, así tal cual estaría todo el día, porque no estaba dispuesta a escuchar ese mundo de criaturas detestables.
El día se fue rápido, tiempo después llegue a casa y lo primero que encontré fue la poco apreciable de mi madre que como siempre tenía algo para hacerme daño pero desde aquel día había decidido que buscaría un lugar diferente en el cual pudiera estar tranquila y sola, aunque estar sola con mis pensamientos es bastante peligroso.
Así que decidí salir sin decir nada y fui en busca de un lugar acorde a mis condiciones y bueno lo encontré, era un parque y un rio, ambos solitarios, tal como mi vida.
Tome asiento en el tronco de un árbol que parecía que hace mucho lo habían cortado, saque mi computador, puse mi depresiva música… Y bueno empecé a pensar ¿qué es de mi vida? ¿Cuánto valor tengo para el mundo? ¿Cuán importante soy para mi familia? Y poco a poco me fui respondiendo cada una de estas preguntas sin necesidad de que nadie lo hiciera, y pude llegar a la conclusión de que no tengo valor para nadie he incluso ni siquiera para mí, pero sé que he intentado con todas mis fuerzas ser alguien que agrade a todos, pero bueno ya no importa lo mucho que lo intente porque siempre seré la misma chica inútil y ridícula…

Desde ese día el ir a este parque se convirtió en una de mis rutinas, allí estaba sola con mis suicidas pensamientos y bueno con el parque y el rio que poco a poco sólo yo los aprendí a valorar… Ellos encontraron quien los acompañará pero ¿yo? Yo sólo seguí mi vida junto con mi mente…

Y comencé a sentirme feliz conmigo y mi triste soledad porque desde aquel día me di cuenta que mí felicidad no dependía de los demás si no solo de mí, dependía de sentirme conforme con lo que hago y no luchar por complacer a el resto, porque realmente JAMÁS lo estarán, jamás será suficiente y en lo posible harán todo para hacerme daño… Así que comencé a vivir la vida de una persona razonable y sobre todo una persona que había decidido SER ella sin importar el mundo.

lunes, 20 de abril de 2015

¿Cómo podría describir mi día?

En un simple triste y desastroso día, donde nada de lo que hago es bueno, donde mis lágrimas más de una vez se guardaron, y me acompañaron para no dejarme ver como lo débil que soy, para no  mostrar lo que realmente soy…
Me siento rara, nada de lo que hago combina con lo que quiero, nada de lo que pienso me atribuye, mi mente juega un rol principal en esta soledad y depresión que me acompaña.
Cada día es un día perdido, en el cual por la mañana lo único que quiero es que termine, para que comience uno nuevo y tener la minina esperanza de que todo va a mejorar, aunque la mejor manera de que todo mejore, es la muerte…
He perdido a todos mis amigos, todos están tan felices en sus mundos y yo triste en el mío, yo triste en esta melancolía y con el simple recuerdo de lo que tiempos pasados sucedió…

Ahora solo anhelo volver a lo tiempo remotos, donde la felicidad era mi factor principal y así creyera que no era así, lo era. Ahora conozco el sentido de la palabra depresión, ahora conozco que es sentirla, y sobre todo ahora conozco la solución para ella. LA MUERTE